{"id":436,"date":"2014-02-28T12:55:05","date_gmt":"2014-02-28T12:55:05","guid":{"rendered":"http:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/?p=436"},"modified":"2014-02-28T13:24:12","modified_gmt":"2014-02-28T13:24:12","slug":"huber-matos-el-primer-comandante-disidente-de-fidel-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/huber-matos-el-primer-comandante-disidente-de-fidel-castro\/","title":{"rendered":"Huber Matos, el primer comandante disidente de Fidel Castro"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_437\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 300px;\"><a rel=\"attachment wp-att-437\" href=\"http:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/?attachment_id=437\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"168\" class=\"size-medium wp-image-437\" title=\"matos\" alt=\"\" src=\"http:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/matos-300x168.jpg\" srcset=\"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/matos-300x168.jpg 300w, https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/matos.jpg 512w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> <\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">\n<\/div>\n<p>\n                           Conoc\u00ed a Huber Matos en 2011, cuando una rutinaria <br \/>\nasignaci\u00f3n period\u00edstica me llev\u00f3 hasta su casa y me puso en contacto con<br \/>\n un protagonista de la historia de la Revoluci\u00f3n Cubana asentado y casi <br \/>\nolvidado en el suroeste de Miami.<br \/>\n                     Aquel d\u00eda, mientras esperaba en la sala de su <br \/>\ncasa para entrevistarlo, observaba la galer\u00eda de fotos que retrataba <br \/>\ntodas las generaciones de Matos en una exhibici\u00f3n de inocultable orgullo<br \/>\n familiar.<\/p>\n<p>Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n una foto en blanco y negro en la que Matos y su <br \/>\nesposa Mar\u00eda Luisa aparecen sentados en un sof\u00e1 rodeados de sus hijos.<\/p>\n<p>                     Matos lleva poblada barba y viste el uniforme <br \/>\nverde oliva, caracter\u00edstico de los guerrilleros que pelearon en la <br \/>\nSierra Maestra contra el gobierno de Fulgencio Batista.<\/p>\n<p>                     &#8220;Esa fue la \u00faltima foto que nos hicieron antes <br \/>\nde mi arresto&#8221;, dijo Matos a mis espaldas, al sorprenderme escudri\u00f1ando <br \/>\nel retrato.<\/p>\n<p>\nEra 1959 y Matos, entonces comandante de la provincia de Camag\u00fcey, <br \/>\nera considerado el quinto hombre de la victoriosa Revoluci\u00f3n, detr\u00e1s de <br \/>\nFidel Castro y su hermano Ra\u00fal, del Che Guevara y Camilo Cienfuegos.<\/p>\n<p>                     Ese estatus no durar\u00eda mucho y sus diferencias con Fidel Castro terminar\u00edan por significar su desgracia.<\/p>\n<p>                     Doble injusticia<br \/>\n                     Hay otra foto \u2013que no estaba en aquella pared \u2013 <br \/>\nque lo inmortaliza a la izquierda de Castro, sobre el tanque en el que <br \/>\nel l\u00edder cubano hizo su triunfal entrada a La Habana que marc\u00f3 <br \/>\nsimb\u00f3licamente la ca\u00edda del gobierno de Batista.<\/p>\n<p>                     Aquel encumbramiento no durar\u00eda y menos de un <br \/>\na\u00f1o despu\u00e9s, Matos ser\u00eda condenado a veinte a\u00f1os de prisi\u00f3n, acusado de <br \/>\nsedici\u00f3n y ridiculizado por el mismo Castro durante su juicio por &#8220;usar <br \/>\nlos argumentos de los enemigos de la Revoluci\u00f3n&#8221; al denunciar el giro al<br \/>\n comunismo que daba el proceso.<\/p>\n<p>\nLa renuncia de Matos a sus cargos revolucionarios y la denuncia sobre<br \/>\n la penetraci\u00f3n comunista no cundieron como esper\u00f3 y en cambio, <br \/>\ncontribuyeron al afianzamiento del sistema, que casi sesenta a\u00f1os <br \/>\ndespu\u00e9s, sigue imperando en la isla.<\/p>\n<p>                     Por eso, cuando me aprestaba a nuestro <br \/>\nencuentro, esperaba encontrarme con un anticomunista furibundo, amargado<br \/>\n por el exilio forzado y el olvido hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>                     En cambio, encontr\u00e9 a un hombre que parec\u00eda <br \/>\nhaber hecho un pacto de olvido y perd\u00f3n con las peores cosas de su <br \/>\npasado y, a su edad, entonces de 93 a\u00f1os, esperanzado en el porvenir de <br \/>\nsu pa\u00eds y en el aporte que \u00e9l podr\u00eda dar.<\/p>\n<p>                     La \u00faltima fotoEstaba yo tan absorto en la \u00faltima foto familiar en La Habana de <br \/>\naquella \u00e9poca crucial, que no escuch\u00e9 venir el lento arrastrar de los <br \/>\npies y el golpe suave contra el piso del bast\u00f3n en el que se apoyaba <br \/>\nMatos.<\/p>\n<p>                     &#8220;\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 usted, comandante?-, salud\u00e9 con protocolario respeto.<\/p>\n<p>                     &#8220;\u00bfY c\u00f3mo voy a estar? Si voy a cumplir 93 a\u00f1os y<br \/>\n aqu\u00ed me tiene usted, todav\u00eda l\u00facido y con alguna memoria&#8221;- me dijo con <br \/>\nuna sonrisa que iluminaba sus grandes ojos verdes.<\/p>\n<p>                     Su mirada intensa dejaba entrever una <br \/>\npersonalidad dura, seguramente dif\u00edcil, que ni los a\u00f1os ni los reveses <br \/>\nsufridos hab\u00edan podido suavizar.<\/p>\n<p>                     Aquella fue la primera de una serie de entrevistas que se hicieron m\u00e1s frecuentes durante el \u00faltimo a\u00f1o.<\/p>\n<p>                     Eran largas conversaciones que pactamos <br \/>\ninvariablemente para media ma\u00f1ana y en las que siempre me sorprendi\u00f3 la <br \/>\nmemoria de aquel hombre al recordar con pelos y se\u00f1ales, episodios que <br \/>\nocurrieron sesenta a\u00f1os atr\u00e1s y m\u00e1s.<\/p>\n<p>                     Alguna vez le repet\u00ed preguntas o le replante\u00e9 <br \/>\ntemas en d\u00edas diferentes y siempre contestaba con los mismos argumentos,<br \/>\n las mismas fechas, los mismos nombres.<\/p>\n<p>                     Recordaba a ayudantes y subalternos, batallas y lugares, hasta enemigos y carceleros, con precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>                     La recepci\u00f3n en el exilioReconozco que conoc\u00ed al Matos de sus \u00faltimos a\u00f1os, un anciano de <br \/>\napariencia bonachona, que sin embargo dejaba aun traslucir una <br \/>\npersonalidad fuerte, caracter\u00edstica necesaria para un comandante de <br \/>\nsoldados.<\/p>\n<p>                     Pese a haber sido el primer disidente que desde <br \/>\nla c\u00fapula revolucionaria denunci\u00f3 la &#8220;desviaci\u00f3n&#8221; del proceso pol\u00edtico, <br \/>\ncuando en 1979 dej\u00f3 la c\u00e1rcel, no todos lo recibieron bien en el exilio.<\/p>\n<p>                     Primero porque para quienes se hab\u00edan ya ido de <br \/>\nla isla, Matos hab\u00eda sido &#8220;uno de ellos&#8221;, es decir, parte de los <br \/>\nbarbudos que ocuparon el poder e instauraron el gobierno comunista.<\/p>\n<p>                     Adem\u00e1s, como comandante militar de Camag\u00fcey, <br \/>\ntuvo responsabilidad en los cuestionados fusilamientos de colaboradores <br \/>\nde Batista y otros enemigos de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>                     &#8220;En Camag\u00fcey no se fusil\u00f3 nadie que no lo haya <br \/>\nmerecido&#8221;, me dijo en uno de nuestros encuentros, sobre este tema del <br \/>\nque no luc\u00eda muy dispuesto a profundizar, aunque aclar\u00f3 que esas <br \/>\ncondenas no las administraba su oficina, por lo que no pod\u00eda haberlas <br \/>\ndetenido.<\/p>\n<p>                     Tambi\u00e9n las luchas por el control del movimiento<br \/>\n opositor cubano en Florida contribuyeron a su desplazamiento ente los <br \/>\nexiliados y Matos, que habr\u00eda podido ser un l\u00edder de los contrarios al <br \/>\ngobierno de los Castro, fue perdiendo ascendente.<br \/>\nEl \u00faltimo de los mambises<br \/>\n                     &#8220;En la Cuba del futuro yo me veo como un <br \/>\npredicador. Aunque no me hago muchas ilusiones, porque como te digo voy a<br \/>\n cumplir 95 a\u00f1os, pero mientras no me falte el entendimiento\u2026&#8221;, me dijo <br \/>\nMatos en noviembre de 2013, en la \u00faltima entrevista que tuvimos.<\/p>\n<p>                     Escuchar la admiraci\u00f3n pedag\u00f3gica con la que <br \/>\ncontaba las gestas de la historia cubana, permit\u00eda imaginarse f\u00e1cilmente<br \/>\n al Matos maestro, profesi\u00f3n que ejerci\u00f3 hasta 1952, cuando lleg\u00f3 al <br \/>\npoder Fulgencio Batista.<br \/>\nPor aquel tiempo Matos formaba parte del Partido Ortodoxo cubano y se<br \/>\n opuso al gobierno de Batista colaborando con la resistencia. Finalmente<br \/>\n se vincular\u00eda con el movimiento de Fidel Castro, a trav\u00e9s de la amiga <br \/>\nde ambos, Celia S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>                     Matos se hizo un puesto entre los guerrilleros <br \/>\nde la Sierra Maestra cuando, en marzo de 1958, logr\u00f3 aterrizar con un <br \/>\ncargamento de armas tra\u00eddas desde Costa Rica.<\/p>\n<p>                     &#8220;Yo no sab\u00eda que pod\u00eda ser guerrillero, yo no <br \/>\nera militar, yo era un maestro. Pero se me dio bien y logr\u00e9 el respeto <br \/>\nde mis hombres&#8221;, me dijo Matos.<\/p>\n<p>                     Tanto, que el propio Fidel Castro lo llam\u00f3 en <br \/>\nenero de 1959 para que dejara su tropa en Santiago de Cuba y se le <br \/>\nuniera en la caravana revolucionara que se aprestaba a entrar en La <br \/>\nHabana.<\/p>\n<p>                     De Matos, una vez el escritor y periodista <br \/>\ncubano Carlos Alberto Montaner me dijo que &#8220;era el \u00faltimo de los <br \/>\nmambises&#8221;, compar\u00e1ndolo con aquellos guerrilleros cubanos de la guerra <br \/>\nde independencia frente a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>                     No s\u00e9 si Montaner o alguien m\u00e1s le habr\u00e1 hecho <br \/>\nalguna vez ese comentario, que con seguridad lo habr\u00eda agradecido como <br \/>\nel mejor halago.<\/p>\n<p>\nCarlos Chirinos<br \/>\n                           BBC Mundo <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoc\u00ed a Huber Matos en 2011, cuando una rutinaria asignaci\u00f3n period\u00edstica me llev\u00f3 hasta su casa y me puso en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":437,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436"}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/media\/437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiosinfronteras.com\/system\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}